jueves, 26 de diciembre de 2013

Overdrives, la travesía del desierto.

Cuando empecé con la guitarra, antes de tener mucha idea sobre esto de los efectos, conseguí que me prestasen un overdrive BOSS SD-1, me habían hablado estupendamente de ese pedal y también lo había escuchado en algunos discos, así que las expectativas estaban altas, esperaba poder sacar por fin un tono eléctrico de un instrumento que, pensaba entonces, sonaba como una guitarra acústica. Al conectarlo creí que el pedal era defectuoso, para empezar apenas distorsionaba. En los discos que había escuchado sí que lo hacía, y encima el tono era anémico... se habían ido todos los graves y la respuesta tonal era la de una radio portátil. Me llevó tiempo, más del que imaginaba, comprender cual era el problema.

Probablemente el primer pedal que salió al mercado con el nombre de “overdrive” fue el Ibanez overdrive OD-850 en 1.974. Era, en realidad, una copia japonesa del EH Big Muff, así que se parecía bastante más a un fuzz/distorsión descontrolado que a la idea que tenemos actualmente de un overdrive. Si en lugar del SD-1 hubiera caído en mis manos este Ibanez me habría dado por más que satisfecho: toneladas de sustain, saturación y una respuesta tonal con un realce de graves y agudos impactante. Todo lo contrario al BOSS.

Ibanez Overdrive OD-850

Sin embargo, la mayor parte de los overdrives que fueron aparecieron más tarde (los clásicos OD-1 y SD-1 de BOSS o TS-808, TS-9 de Ibanez, por poner ejemplos clásicos) eran pedales de baja ganancia con una respuesta tonal que por un lado recortaba las frecuencias bajas y por otro el extremo agudo más estridente, es decir, potenciaban los tonos medios y medio-agudos. ¿Cómo podría entender yo que el Ibanez hubiera pasado a la historia sin pena ni gloria y en cambio el SD-1 o el TS-808 se convirtieran en clásicos? peor aún ¿cómo podía sacarse un sonido como el que había escuchado en discos, de unos pedales así?

Ya se habrá dado cuenta todo el mundo, a estas alturas de la película, de que los pedales los estaba probando en mi habitación conectados a un amplificador limpio a transistores con el volumen al uno. Bien, esa es la primera lección: si tienes un amplificador limpio necesitas, obviamente, que toda la distorsión venga del pedal y, además, este pedal no debería recortar demasiado los bajos, de otra forma va a sonar como un amplificador de juguete. El MXR Distortion+ y el DOD overdrive preamp 250 son dos ejemplos de overdrives que retienen bastante bien la respuesta en graves, con ambos se puede tener un buen sonido de base si se utiliza un amplificador limpio, al menos con los pedales ajustados a niveles de ganancia moderados.

ThunderTomate overdrive+ (tubescreamer)

ThunderTomate Taxi Driver (OD-1)
¿Qué ocurre entonces con los overdrives clásicos? Pues que se toman, simplemente, como un ingrediente a combinar con el amplificador, como una especia, y no determinan el sonido de base. En la mayor parte de los casos el overdrive se utiliza para forzar al amplificador a la saturación, es decir, la mayor parte de la distorsión vendrá del amplificador, no del pedal. Por otro lado la combinación de la pequeña distorsión propia del pedal con la saturación del amplificador daría como resultado un sonido brumoso e indefinido si no fuese, precisamente, por el recorte de graves del overdrive. Aumentando el nivel de salida del pedal se hace saturar más al amplificador así que simplemente controlando los mandos de ganancia y volume del overdrive se controla la proporción exacta entre distorsión del pedal y saturación del amplificador que se desee. La distorsión proveniente del pedal será, normalmente, más definida, comprimida y afilada mientras que la saturación del amplificador será, en general, más dinámica y de sonido más lleno, es cuestión de práctica y de gustos el fijar la proporción.

Por otro lado, y esto es también parte de la magia, los graves que se atenuaban en el pedal se recuperan parcialmente en el amplificador saturado: las frecuencias medias y agudas tendrán mayor nivel en la entrada del amplificador y por tanto se saturarán más, mientras que las frecuencias bajas, que el overdrive previamente atenuó, vuelven a aparecer (un amplificador saturado comprime las señales) pero con un nivel de saturación mucho menor, dejando un sonido definido, claro y lleno.

MXR Distortion+ Block logo (años 80)

El Distortion+ , la saturación provenía de dos diodos de germanio.


Aún hay más. Algunos overdrives pueden llegar a sonar “fuzzy” cuando se fuerza el mando de ganancia. Precisamente el MXR Distortion+ y el DOD 250 que había puesto anteriormente de ejemplo son dos overdrives que tienden a ese sonido de fuzz cuando la ganancia es excesiva, por otro lado los OD-1, SD-1, Tubescreamer y todos los demás clones habidos y por haber mantienen el sonido a overdrive incluso con el nivel de ganancia al máximo. Esto se debe al propio diseño del pedal y a la forma en que se consigue que distorsione, pero esto lo dejo para más adelante.


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